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Muro pantalla en nave existente: contención sin detener la actividad
Cuando hay que construir una contención o un foso dentro de una nave que sigue produciendo, el problema no es solo técnico: hay un techo que limita la altura, pilares y soleras que no se pueden tocar y una actividad que no debería pararse. La maquinaria convencional de pantalla no entra, y cualquier solución tiene que convivir con la operación diaria. El muro pantalla sigue siendo viable con equipos de bajo gálibo y una planificación que ordene la obra alrededor de la actividad, pero su idoneidad depende de unas condiciones concretas que conviene comprobar antes de decidir.
El reto de trabajar dentro de una nave en uso
La altura libre bajo cubierta, la posición de pilares y forjados, la capacidad portante de la solera y los servicios enterrados condicionan qué se puede hacer y cómo. A esto se suma mantener la producción: ruido, polvo, accesos y acopios deben planificarse para no interferir. El objetivo es resolver la contención sin convertir la obra en una parada de actividad.
Qué condiciona la viabilidad
Tres factores deciden si la solución es viable: la altura libre real medida en obra (no la de proyecto), los accesos para introducir y mover el equipo, y la cota a alcanzar. A ellos se añaden las cargas que la solera puede soportar y la sensibilidad de la maquinaria próxima. Definir bien estos puntos permite elegir el equipo adecuado y evitar sorpresas.
Cuándo es la solución adecuada
Cuando se necesita una contención rígida y estanca dentro de la nave —para un foso, una ampliación de sótano o reforzar un perímetro— y hay altura y accesos suficientes para un equipo de bajo gálibo. También cuando existen estructuras o equipos próximos que exigen limitar los movimientos del terreno.
Cuándo no es la mejor opción
Si la altura libre o los accesos son demasiado restrictivos, o la profundidad requerida es pequeña, otras contenciones como una pantalla de micropilotes pueden encajar mejor. La decisión no debe tomarse por costumbre: se compara según el terreno, el agua, la profundidad y el espacio disponible.
Riesgos técnicos
Los principales son trabajar con altura insuficiente, dañar la solera o los servicios existentes, transmitir vibraciones a equipos sensibles y prolongar más de lo previsto la afección a la actividad. Todos se acotan con una buena caracterización previa y un plan de obra realista.
Qué debe revisarse antes de ejecutar
Altura libre medida en varios puntos, accesos y radios de maniobra, capacidad de la solera, ubicación de pilares y servicios, sensibilidad de la maquinaria próxima y régimen del agua. Con estos datos se decide el equipo, la secuencia y las medidas de protección.
Alternativas a valorar
Según el caso, la contención puede resolverse con muro pantalla de bajo gálibo, con pantalla de micropilotes o con una combinación. Lo importante es elegir tras un diagnóstico, no antes. Vea la comparación entre muro pantalla o micropilotes.
Cuándo interviene PANTALLAX
Cuando la obra está dentro de una nave en funcionamiento y el espacio es el problema. Aportamos equipos adaptados al gálibo y la experiencia para planificar la ejecución sin detener la actividad más de lo imprescindible.
Señales de que su obra necesita un estudio especial
- Techo, forjado o cubierta que limita la altura
- Accesos estrechos o sin espacio de maniobra
- Solera con servicios o cargas a respetar
- Maquinaria o equipos sensibles próximos
- Necesidad de no parar la producción
- Foso o ampliación de sótano dentro de la nave
Ecosistema PANTALLAX
Esta solución se relaciona con otras del mismo entorno. Estas referencias amplían el contexto técnico:
Caso real: aparcamiento de dos plantas ejecutado bajo una nave existente, en un patio de manzana — tres zonas, tres equipos distintos, sin detener el entorno construido. Y el foso para el sistema Butina: maquinaria desarrollada ex profeso bajo 4,2 m, con la producción en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer un muro pantalla dentro de una nave en uso?
Sí, con equipos de bajo gálibo y una planificación que ordene la obra alrededor de la actividad. La viabilidad depende de la altura libre, los accesos y la cota a alcanzar.
¿Qué altura libre se necesita?
Depende del equipo y de la profundidad; existen soluciones para alturas de trabajo reducidas. El dato decisivo es la altura libre real medida en obra, no la de proyecto.
¿Afecta a la producción de la nave?
Se planifica para minimizar la afección, pero suele haber zonas y momentos con interferencia. Acotar accesos, ruido y polvo desde el principio reduce el impacto.
¿Muro pantalla o micropilotes dentro de la nave?
Depende del espacio, la profundidad y el terreno. Con poca altura o accesos muy restringidos, los micropilotes pueden encajar mejor; se decide tras el diagnóstico.
¿Su obra encaja en un muro pantalla especial?
Cada proyecto presenta condicionantes distintos. Antes de decidir la solución más adecuada conviene analizar el terreno, el nivel freático, la profundidad, el entorno y los objetivos de la obra. Podemos realizar esa valoración técnica previa, sin compromiso.